¿Necesitamos profesores tecnológicos?
El desarrollo creciente de más y mejores aplicaciones educativas como recursos para el aprendizaje es un hecho objetivo. Sin embargo, muchos de estos recursos no se usan en la sala de clases, por desconocimiento o poco interés del profesor. Hoy ya no basta que el docente tenga un manejo ‘adecuado’ de Office, que sepa hacer presentaciones en power point y prezi; que conozca cómo funcionan las pizarras interactivas, que use el correo electrónico…que conozca como funcionan los #hashtags, etc.
¡No es suficiente!
El profesor de aula debe tener competencias específicas para trabajar con las herramientas tecnológicas disponibles: las TIC’s, tecnologías de la información y la comunicación, son recursos para el aprendizaje, herramientas para la enseñanza y para la propia gestión educativa. Esto implica – ni más ni menos –, que la institución educacional debe contar con profesores y administradores competentes que sepan usar las TIC’s con soltura y eficiencia.
El éxito escolar expresado en términos de resultados de aprendizaje muestra una correlación positiva con profesores altamente capacitados para usar las TIC’s. En el otro extremo, niños y jóvenes que jueguen con los dispositivos tecnológicos y muestren sus destrezas en la sala de clases, pero sin intencionalidad didáctica… no escribirán mejor, no desarrollarán espíritu crítico en la medida de sus potencialidades, tampoco desarrollarán mejor disposición hacia las matemáticas o hacia una lengua extranjera, etc. ¡La clave está en el profesor tecnológico – o el profesor 'renovado' -, que use estrategias digitales para conseguir más y mejores resultados de aprendizaje!
¡No puede ser de otra manera! Niños y jóvenes de hoy manejan teléfonos ‘inteligentes’, tabletas, netbooks, cuadernos digitales, etc. Nacieron cuando la computación ya formaba parte del propio paisaje doméstico… y tienen acceso casi permanente a Internet y a la interacción en línea.
Los datos hoy disponibles muestran que en los países en vías de desarrollo, como Chile, los profesores – en términos generales – no se sienten cómodos con el uso de las TIC’s y no suelen estar capacitados para usarlas y, aun, para manejar software para algún contenido específico.
No cabe duda que las TIC’s han invadido todos los ámbitos del quehacer humano: turismo, finanzas, minería, transporte, agricultura, etc., etc. En educación superior, solo un ejemplo, el software para realizar trabajo experimental en ciencias, usando reactivos en muy pequeña cantidad en relación a la experimentación clásica, interactuar con variables… tiene más de 15 años de desarrollo y constituye una herramienta poderosa para el aprendizaje. Una brecha económica y tecnológica impide que estos recursos lleguen a nuestras escuelas.
Las mallas curriculares de todas las carreras de pedagogía deben ofrecer contenidos específicos que posibiliten el desarrollo de competencias para el uso eficiente de las TIC’s como recursos para el aprendizaje. Niños y jóvenes de hoy viven con la tecnología a cuestas y el profesor de aula no puede desentenderse de esa realidad.
Autor: Prof. Bartolomé Yankovic Nola,web: http://www.educativo.utalca.cl/link.cgi/Editorial/2295Editado: Gonzalez Nicolas
¡No es suficiente!
El profesor de aula debe tener competencias específicas para trabajar con las herramientas tecnológicas disponibles: las TIC’s, tecnologías de la información y la comunicación, son recursos para el aprendizaje, herramientas para la enseñanza y para la propia gestión educativa. Esto implica – ni más ni menos –, que la institución educacional debe contar con profesores y administradores competentes que sepan usar las TIC’s con soltura y eficiencia.
El éxito escolar expresado en términos de resultados de aprendizaje muestra una correlación positiva con profesores altamente capacitados para usar las TIC’s. En el otro extremo, niños y jóvenes que jueguen con los dispositivos tecnológicos y muestren sus destrezas en la sala de clases, pero sin intencionalidad didáctica… no escribirán mejor, no desarrollarán espíritu crítico en la medida de sus potencialidades, tampoco desarrollarán mejor disposición hacia las matemáticas o hacia una lengua extranjera, etc. ¡La clave está en el profesor tecnológico – o el profesor 'renovado' -, que use estrategias digitales para conseguir más y mejores resultados de aprendizaje!
¡No puede ser de otra manera! Niños y jóvenes de hoy manejan teléfonos ‘inteligentes’, tabletas, netbooks, cuadernos digitales, etc. Nacieron cuando la computación ya formaba parte del propio paisaje doméstico… y tienen acceso casi permanente a Internet y a la interacción en línea.
Los datos hoy disponibles muestran que en los países en vías de desarrollo, como Chile, los profesores – en términos generales – no se sienten cómodos con el uso de las TIC’s y no suelen estar capacitados para usarlas y, aun, para manejar software para algún contenido específico.
No cabe duda que las TIC’s han invadido todos los ámbitos del quehacer humano: turismo, finanzas, minería, transporte, agricultura, etc., etc. En educación superior, solo un ejemplo, el software para realizar trabajo experimental en ciencias, usando reactivos en muy pequeña cantidad en relación a la experimentación clásica, interactuar con variables… tiene más de 15 años de desarrollo y constituye una herramienta poderosa para el aprendizaje. Una brecha económica y tecnológica impide que estos recursos lleguen a nuestras escuelas.
Las mallas curriculares de todas las carreras de pedagogía deben ofrecer contenidos específicos que posibiliten el desarrollo de competencias para el uso eficiente de las TIC’s como recursos para el aprendizaje. Niños y jóvenes de hoy viven con la tecnología a cuestas y el profesor de aula no puede desentenderse de esa realidad.
Autor: Prof. Bartolomé Yankovic Nola,web: http://www.educativo.utalca.cl/link.cgi/Editorial/2295Editado: Gonzalez Nicolas


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